Construcción

Construcción Sostenible

La Construcción Sostenible constituye una manera de satisfacer las necesidades de vivienda e infraestructura del presente sin comprometer las generaciones futuras.

La construcción, bajo este concepto, no se circunscribe al estilo arquitectónico, sino que conlleva contemplar el cuidado del ambiente a través de:

  • Uso eficiente de energía;
  • Empleo de fuentes de energía renovables;
  • Empleo de materiales y productos de construcción amigables con el ambiente;
  • Realización de una gestión integral de residuos;
  • Análisis del impacto ambiental que la ubicación de la obra implicaría.

Los Estudios del ciclo de vida de las construcciones en la Unión Europea (2006) muestran que los costos iniciales de construcción de un edificio, representan un 15%, mientras que los costos de operación y uso llegan al 85%. Durante la fase de uso, el consumo de energía de un edificio representa el aspecto más relevante, insumiendo aproximadamente el 40% del total del consumo energético, dividido en calefacción (52-57%, dependiendo del sector), calentamiento de agua (25%) y electrodomésticos (11-16%, dependiendo del sector). Esto está fuertemente relacionado a la problemática del cambio climático, donde algunas investigaciones indican que un incremento de la eficiencia energética en las construcciones puede reducir las emisiones de los edificios en un 42%.

La durabilidad de las estructuras, el reciclado de materiales y el aprovechamiento de residuos son algunos de los ejes de esta nueva concepción que va tomando fuerza en la industria de la construcción.

Tomando como base la construcción de edificios, los cinco criterios sostenibles básicos son:

  • Grado de ocupación del territorio;
  • Influencia sobre el cambio climático;
  • Variación del ciclo natural del agua;
  • Modificación del ciclo de los materiales;
  • Calidad de espacios habitables.

Por tal motivo, se busca construir de manera sostenible de modo de poder optimizar el aprovechamiento de luz natural, aire y agua. Asimismo, se construye empleando materiales reciclables o menos tóxicos, que posean características técnicas adecuadas.

La construcción sostenible significa entonces, planificar, modificar el comportamiento social, hábitos de conducta y cambios en el uso de los edificios con el objeto de incrementar su vida útil. Abarca todo el ciclo de vida: desde el diseño arquitectónico del edificio y la obtención de las materias primas hasta que éstas regresan al medio en forma de residuos.